El salón de actos de CEU Andalucía acogió una jornada de estudio y reflexión dedicada a la encíclica Magnifica Humanitas, la primera encíclica del papa León XIV, centrada en la relación entre humanidad, tecnología y justicia. La actividad reunió a diversos miembros de la comunidad educativa para abordar el documento desde distintas disciplinas y analizar su aplicación a los desafíos actuales de la sociedad, la educación y el ejercicio profesional.

Bajo el título “Magnifica Humanitas: Humanidad, tecnología y justicia en el magisterio de León XIV”, la sesión estuvo dirigida al personal de los distintos centros de CEU Andalucía y propició un espacio de diálogo en torno a algunas de las principales cuestiones planteadas por la encíclica.
Una propuesta integral para afrontar los desafíos de nuestro tiempo
La apertura de la jornada corrió a cargo de Pablo Nuevo, vicerrector de Profesorado de la Universidad CEU Fernando III, quien presentó la encíclica como una propuesta integral de vida cristiana que va más allá de los debates sobre la inteligencia artificial. Durante su intervención destacó la necesidad de ofrecer una narrativa coherente que permita interpretar el magisterio de la Iglesia en el contexto de las transformaciones contemporáneas, poniendo el acento en una espiritualidad comprometida con el bien común y la reconstrucción de los vínculos sociales.

La dignidad humana en el centro del debate
Desde una perspectiva antropológica, Esperanza Marín, coordinadora del Grado en Ingeniería Biomédica de la Escuela Politécnica Superior de la CEU UF3, profundizó en conceptos como dignidad, persona y vocación trascendente. En su exposición defendió que la dignidad humana no depende del reconocimiento externo ni de la capacidad productiva, sino que forma parte de la propia condición de la persona, llamada a la relación y al encuentro con los demás.

Por su parte, Enrique Belloso, director de Relaciones Institucionales de la CEU UF3, analizó el documento a la luz de la Doctrina Social de la Iglesia, recordando la vigencia de principios como el bien común, la solidaridad, la subsidiariedad y la justicia social. Asimismo, subrayó la importancia de la formación en estos ámbitos como fundamento para una actuación profesional coherente y comprometida con la realidad social.
Los retos éticos de la inteligencia artificial
Uno de los temas centrales de la jornada fue el impacto de la inteligencia artificial en la sociedad. Carolina Wisner, decana de la Facultad de Ciencias Empresariales y Jurídicas de la CEU UF3, abordó los desafíos que plantean las nuevas tecnologías en relación con la dignidad humana, alertando sobre los riesgos de reducir la identidad de las personas a los datos y algoritmos que generan.

Durante su intervención defendió la necesidad de situar siempre al ser humano en el centro del desarrollo tecnológico y destacó el papel de la universidad como espacio privilegiado para la reflexión crítica sobre los cambios que introduce la inteligencia artificial en ámbitos tan diversos como la educación, la empresa o la vida social.
Una mirada internacional a la construcción de la paz
La dimensión internacional de la encíclica fue analizada por Carlos Espaliú, director del Observatorio Tomás Moro y catedrático de Derecho Internacional Público y Relaciones Internacionales de la CEU UF3. Su intervención puso el foco en el concepto de bien común global y en los desafíos que plantea la inteligencia artificial en escenarios de conflicto.
Espaliú destacó la importancia de preservar la responsabilidad moral en el uso de las nuevas tecnologías y defendió el multilateralismo, el diálogo y la diplomacia como herramientas fundamentales para la construcción de una paz duradera basada en la justicia.
Una guía para la acción personal y profesional
La jornada concluyó con una reflexión compartida sobre la vigencia de Magnifica Humanitas como referencia para afrontar los retos contemporáneos desde una visión integral de la persona. Los ponentes coincidieron en señalar que la encíclica constituye una invitación a construir una sociedad más humana, justa y solidaria, situando la dignidad de cada persona en el centro de la acción educativa, social y profesional.

Con iniciativas como esta, CEU Andalucía refuerza su compromiso con la formación integral y con la promoción de espacios de reflexión que permitan abordar los grandes desafíos de nuestro tiempo desde una perspectiva académica, ética y humanista.
