La comunidad educativa del CEU en Andalucía rinde homenaje a Ángel Herrera Oria e inaugura el Oratorio de los Mártires de la ACdP

El arzobispo de Sevilla, Mons. José Ángel Saiz Meneses, presidió ambos actos y recordó que una universidad católica está llamada a integrar la excelencia académica con el crecimiento espiritual.

Ofrenda Herrera Oria

La comunidad educativa del CEU en Andalucía ha celebrado la tradicional ofrenda floral a Ángel Herrera Oria – en el mes en el que se cumple el 58º aniversario de su fallecimiento- una cita que reunió a representantes de los distintos centros académicos de la institución para rendir homenaje al inspirador de un proyecto educativo que continúa formando a nuevas generaciones de estudiantes desde los valores del humanismo cristiano. Además, ha acompañado el acto de bendición e inauguración del nuevo Oratorio de los Mártires de la ACdP, un homenaje al testimonio de quienes vivieron su fe con valentía y compromiso.

Ambos actos fueron presididos por el arzobispo de Sevilla, Mons. José Ángel Saiz Meneses y contaron con la presencia del presidente del CEU, Alfonso Bullón de Mendoza y Gómez de Valugera; miembros del Patronato de la Fundación San Pablo Andalucía CEU y de la Fundación Universitaria Fernando III El Santo; el rector de la Universidad CEU Fernando III, José Alberto Parejo Gámir; y el director general del CEU, Javier Tello Bellosillo.

La huella del Cardenal Herrera Oria

Durante su intervención, el presidente del CEU puso en valor la figura de Ángel Herrera Oria, a quien definió como una personalidad excepcional que, junto al padre Ángel Ayala, impulsó el desarrollo de la Asociación Católica de Propagandistas (ACdP) y promovió iniciativas de gran trascendencia como El Debate y el CEU.

Asimismo, destacó el crecimiento que han experimentado las obras educativas de la ACdP en Sevilla en los últimos años y señaló que la Universidad CEU Fernando III continúa consolidándose como un proyecto universitario de referencia. En este sentido, agradeció el compromiso y la colaboración de todas las personas que han contribuido al desarrollo de esta iniciativa.

La ofrenda floral volvió a convertirse en un momento de recuerdo y reconocimiento al legado de Ángel Herrera Oria, cuya visión continúa inspirando la misión educativa del CEU, basada en la formación integral de la persona y el servicio a la sociedad.

Un espacio para la vida espiritual de la comunidad universitaria

Tras la ofrenda floral, tuvo lugar la bendición e inauguración del nuevo Oratorio de los Mártires de la ACdP.

En su intervención, Mons. José Ángel Saiz Meneses destacó que la inauguración del oratorio supone mucho más que la apertura de una nueva dependencia universitaria. «Bendecimos e inauguramos un lugar sagrado», afirmó, concebido como un espacio de encuentro con Dios, de oración y de acompañamiento espiritual para estudiantes, profesores y personal.

El arzobispo recordó que una universidad católica está llamada a integrar la fe y la razón, por lo que la formación universitaria no puede limitarse únicamente a la excelencia académica, sino que debe favorecer también el crecimiento humano y espiritual. Asimismo, animó a toda la comunidad universitaria a hacer suyo este nuevo espacio, abierto para dar gracias, pedir ayuda, encontrar consuelo y fortalecer la fe.

Por su parte, Alfonso Bullón de Mendoza subrayó que 85 miembros de la ACdP fueron martirizados durante la Guerra Civil por su fe. Algunos de ellos ya han sido elevados a los altares y otros continúan su proceso de reconocimiento por la Iglesia. En este sentido, destacó que dedicar un espacio a su memoria constituye un motivo de orgullo para toda la institución.

Celebración de la primera Eucaristía

Tras su bendición e inauguración, el nuevo oratorio acogió esa misma tarde la primera Eucaristía, presidida por el consiliario nacional de la ACdP, Fernando Cruz-Conde, y que contó con la participación de miembros de la ACdP de Sevilla.

El nuevo oratorio está presidido por tres lienzos realizados por el artista Agustín Martín, miembro del equipo diocesano de Patrimonio, que representan a la Inmaculada Concepción, patrona de todas las obras de la ACdP, junto a San Fernando y San Pablo, santos protectores de la Universidad CEU Fernando III y de la Asociación.