Juan Ignacio de la Fuente, director del CEP CEU Andalucía: “Concebimos la FP como un proceso único de profesionalización del alumnado, siendo la puerta de entrada más directa a la empleabilidad”

SEVILLA (2021.09.01) “La formación profesional representa no sólo un formato y plan educativo esencial para la profesionalización del alumnado que lo cursa, sino que además es una magnífica manera de reciclarse como profesionales que llevan años en un sector y quieren dar el salto a otro diferente, del que siempre han querido formar parte”, afirma Juan Ignacio de la Fuente, director del Centro de Estudios Profesionales CEU.

Esta vía formativa se consolida como una de las preferidas por los jóvenes para preparase de cara a su incorporación al mundo laboral. Por ello, el CEP CEU renueva cada año su oferta formativa, buscando dar respuesta al mercado profesional, que necesita personas polivalentes, con capacidad para anticiparse a los retos del futuro, que sepan trabajar en equipo y cuenten con una base académica excelente.

De esta forma, desde CEU Andalucía, se concibe la FP “como un proceso único de profesionalización del alumnado, siendo la puerta de entrada más directa a la empleabilidad y la interacción con el sector productivo. Todas las iniciativas que se generan en el centro, la planificación de nuevos títulos, la conformación de la plantilla docente y los acuerdos con colaboradores externos -empresas y profesionales- están dirigidas a conseguir la máxima respuesta a las necesidades de técnicas de las empresas, así como a estar preparados para los nuevos sectores y nichos de empleabilidad a corto, medio y largo plazo”, indica el director.

En definitiva, se pretende que el perfil profesional no sólo incluya la preparación técnica prevista -y superarla en todo momento-, sino también trabajar en las denominadas “soft skills”, “que al final, son las que en el día a día hacen que nuestros alumnos destaquen sobre el resto de los aspirantes a los puestos profesionales en demanda. Para ello, la convicción y el esfuerzo que desde la institución se aplica a crear no sólo grandes profesionales, sino también grandes personas, está dentro de la misión que por ideario diferencia a nuestra Fundación de otros centros educativos”, recalca Juan Ignacio de la Fuente.

En un mundo en constante evolución, las exigencias del mercado respecto a la FP cambian también continuamente, por lo que es importante saber adelantarse a ellas y poder dar respuesta de forma certera. “El gran reto en el futuro más próximo es generar ese equilibrio entre nueva oferta académica, nueva legislación educativa, y las necesidades reales de las empresas y de las instituciones. Por ello, destacaría las siguientes prioridades que deben estar en la agenda futura de la FP, sin ninguna duda: investigar constantemente cómo poder llevar nuestra formación al siguiente nivel, ofrecer cursos o másteres de especialización, no perder de vista nunca a la persona y su formación integral, seguir generando acuerdos de colaboración únicos y prestar atención a cuestiones tan importantes como el uso profesional de una segunda lengua”, señala.

Centrándose en el curso que comenzará próximamente, Juan Ignacio de la Fuente apunta que “solo nos planteamos el futuro como un horizonte de crecimiento y de mayor impacto de nuestro alumnado. Estamos convencidos que, como institución educativa, estamos en la obligación de llegar donde otros no pueden llegar, ofrecer lo que se necesita sin sobredimensionar la oferta ni perjudicar la empleabilidad. Esto implica invertir los recursos necesarios para que se puedan ampliar las disciplinas impartidas con la vista puesta en una tecnificación constante, realizar y apostar por una mejora continua de las instalaciones, y garantizar la participación del sector empresarial en el aula”.

Para terminar recuerda que “dentro de esa constante idea de mejora y de responder a las necesidades empresariales, la internacionalización, el aprendizaje de una segunda lengua y las FCT en el extranjero se plantean como una línea de desarrollo esencial para el futuro, que debe ser tratada con naturalidad y como parte integrante de cualquier currículum formativo que pretenda crear profesionales del siglo XXI”.